Lamentablemente, las causas de la AR aún no están claras, por lo que no existen
recomendaciones fundadas
para prevenir la AR. Sin embargo, algunas medidas relativas a los hábitos de vida repercuten favorablemente
en la evolución de la enfermedad. La más importante es el ejercicio físico
regular, que
no sólo mejora la salud en general, sino también el estado de los músculos que sujetan las articulaciones.
En la AR, el entrenamiento muscular puede ayudar a retardar las deformidades e incluso a prevenirlas.
Es importante proteger individualmente las articulaciones de tensiones inadecuadas o excesivas durante
el ejercicio. Medidas que pueden mejorar la AR: - No
fumar
- Hacer mucho ejercicio físico (natación, ciclismo, gimnasia)
- Comer
diariamente frutas y verduras frescas y productos con cereales ricos en fibra
- Someterse
periódicamente a revisiones médicas
El sobrepeso es perjudicial para
las articulaciones. Por eso es importante vigilar la balanza. |